Patronales y sindicatos consideran que la puesta en marcha será gradual y dependerá tanto de tener la cadena de suministro preparada cómo que los clientes estén activos.

Grandes fábricas como Seat tardarán todavía días (y semanas) al retomar su producción. Mientras tanto, las pymes, la mayor parte, estarán más forzadas a hacerlo en el supuesto de que en las dos últimas semanas se hayan acogido a la medida del permiso retribuido de sus trabajadores en vez de las regulaciones temporales de ocupación (ERTO).